Poema 23 de 25
Cazador del silencio
Detrás de aquella vieja sombraEnluto mi corazón,Sigilosamente creció mi amor, fue flor en botón de su dulce primavera;Para volar en otoño desde el ocaso de mis hojas.
Fue raíz tierna en la madurez de mis años,Creció el edén desde su tierna juventud,Sus pasos siguieron mis huellasY sus sandalias descansaban bajo mi cobijo.
Ante todo, pronostico yo era feliz,Tuve las alas de Pegaso y la voluntad del cóndorPlaneaba en el horizonte de mis sueños,Hasta cuando tuve que bajar...
¡la brusca caída enluto mi espíritu!Sangraba mi alma de dolor,Y el pasado ofuscaba mis días.
Infeliz fue mi derrota al sentirme vacío¡Pegaso nunca existió y el cóndor se alejó!-ahora- aqueda la tristeza en este misero corazón,Y la promesa del amor es solo péndulo en el tiempo.
Cazador del silencio es mi espíritu,Divaga el destino alguna ironía...De sus calzadas solo sabe la vida,Y misteriosamente,¡alguna lagrima cae todavía!